Es un método terapéutico que se basa en administrar dosis ultradiluidas, según la farmacopea homeopática, de sustancias medicamentosas para activar las propias defensas de nuestro organismo y llegar suavemente a la mejoría o curación de las enfermedades.

Aunque ésta técnica ya se usaba desde tiempos de Hipócrates, fue Samuel Hahnemann, quien, a finales del siglo XVIII, puso a punto la preparación y manera de administrar estos medicamentos.

Además del cuerpo físico, el ser humano posee un sistema emocional y mental que también entra en desequilibrio con la presencia de una enfermedad. Por tanto, la SALUD desde el punto de vista homeopático tiene en cuenta estos tres niveles del individuo para lograr un equilibrio estable.

La auténtica homeopatía clásica, tal y como fue desarrollada por Hahnemann, busca encontrar el remedio correcto que necesita el paciente en cada momento. Es sólo de esta manera que se puede producir una curación progresiva.

Puesto que la enfermedad se expresa en cada individuo de una forma diferente, la homeopatía se enfoca en un tratamiento personalizado, es decir, en tratar a la persona enferma y no a la enfermedad per se.

Los síntomas son considerados el lenguaje del organismo para indicar exactamente el lugar y la naturaleza de la enfermedad. De manera que la salud no se persigue con la supresión o inhibición de los síntomas, sino sabiendo leerlos y administrar así el remedio adecuado que proporcione al organismo la fuerza necesaria para ganar de nuevo el equilibrio por sí mismo.

Aunque aún muchas personas creen que la homeopatía es una pseudociencia, o una fe, en realidad, desde su descubrimiento, se han hecho muchos estudios, investigaciones y observaciones científicas empíricas que demuestran su eficacia. De hecho, cada vez, es mayor el número de personas que acuden a este tipo de tratamiento siendo la razón principal que consiguen resultados más profundos y duraderos.

En el estado español, al igual que en el resto de países de la Unión Europea, los productos homeopáticos son medicamentos regulados por el Ministerio de Sanidad y Consumo: (Real Decreto 2.208/94, de 16 de noviembre de 1994, publicado en el B.O.E. de 28 de noviembre de 1994)

Este curso no sólo te enseña todo lo necesario para ser un buen homeópata. Aunque no tengas interés en dedicarte a ser terapeuta, los conocimientos que se aprenden son muy valiosos. Se entiende cómo funciona el organismo humano, cómo funciona la fuerza vital, qué significa la enfermedad y la salud. Cómo opera el organismo frente a un desequilibrio. Y todo este conocimiento nos ayuda mucho en nuestra vida cotidiana, con nuestra familia, nuestros amigos y con nosotros mismos a entender qué nos está pasando y cómo solucionarlo sin provocar bloqueos ni supresiones que dan pie a una enfermedad más profunda y crónica.

Cada vez son más las personas que acuden a tratamientos de esta especialidad. Las virtudes de una homeopatía bien ejercida pueden ser múltiples, pues los efectos de los tratamientos son muy profundos y duraderos.

Otra ventaja de la homeopatía es que, además de ser una medicina económica, es perfectamente compatible con los tratamientos alopáticos. Al trabajar en niveles diferentes no se interfieren y en la mayoría de casos incluso se complementan.

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