EL CONCEPTO DE LA SALUD Y LA ENFERMEDAD SEGÚN LA HOMEOPATÍA

¿Te has planteado alguna vez que quiere decir salud? O ¿por qué llega la enfermedad a nuestra vida? Estas son algunas de las cuestiones que a veces vienen a nuestra mente pero que a menudo no sabemos responder. A lo largo de este texto intentaremos abordar estos temas para ganar comprensión sobre estos aspectos tan importantes de nuestra vida como son la Salud y la enfermedad.

Por supuesto, cuando hablamos de Salud, no sólo tenemos en cuenta el bienestar de nuestro cuerpo físico, también debemos considerar las otras partes del ser humano, como son las emociones y la mente. Porque, ¿acaso podríamos decir que una persona con depresión o con pensamientos obsesivos es una persona sana? La salud, por lo tanto, significa fundamentalmente no tener obstáculos en tu cuerpo, ni en tus emociones ni en tu mente.

La salud física es la libertad de movimiento sin sentir dolor ni rigidez. Un cuerpo sano es aquel que nos permite movernos, actuar sin dificultad y realizar las funciones orgánicas sin problemas.

La salud emocional está más relacionada con la libertad de gestionar los sentimientos con madurez y sentido común, así como con la comunicación y expresión de los mismos. Sentir emociones es algo natural y humano, pero se vuelven mórbidas cuando se estancan en nuestro interior u obstaculizan el fluir de nuestra vida cotidiana.

La salud mental apunta a una comprensión y claridad sobre uno mismo, y el mundo en el que vive. Una mente sana requiere principalmente flexibilidad y adaptabilidad a los cambios de la vida. Observa lo que está ocurriendo, tiene las herramientas para salvar los obstáculos y construye y hace realidad lo que imagina.

De esta manera, la definición de salud queda resumida en la capacidad de poder realizar aquello que deseas en tu vida sin limitaciones.

Sin embargo, si observamos a los seres humanos, nos damos cuenta de que no todos nacemos con el mismo nivel de salud. Aunque el estilo de vida, los hábitos alimentarios, costumbres culturales y educacionales, etc. influyen bastante en nuestra calidad de vida, es cierto que parte de las enfermedades que sufrimos, vienen determinadas por un factor hereditario que establece predisposiciones o tendencias genéticas concretas.  Es decir, de la fuerza vital que hayamos recibido de nuestros padres, deriva la capacidad para enfrentarnos a esta vida y a la enfermedad. De acuerdo a este factor primordial, el nivel de salud de las personas puede ser clasificado en tres grupos:

El primer grupo lo englobarían aquellas personas que han nacido con una enorme fuerza vital.  Su organismo puede soportar mucha actividad e incluso abusos en su estilo de vida. Sin embargo, van a enfermar muy de vez en cuando.  Y en el caso de hacerlo, su recuperación se da rápido y sin problemas. Este grupo se caracteriza por su gran vitalidad, buena salud mental y emocional y mucho sentido común.

El segundo grupo lo componen aquellos que físicamente suelen tener patologías recurrentes o que se vuelven crónicas a lo largo de los años. Suelen padecer alergias, asma, inflamaciones habituales, etc. Y a nivel sicológico, al igual que en el físico, suelen tener aspectos o patrones repetitivos por resolver, y difíciles de tratar.

En el tercer grupo la fuerza vital es pobre y suelen padecer a edad temprana enfermedades de tipo genético como la diabetes juvenil, degeneraciones reumáticas, desequilibrios degenerativos, etc. que condicionan a la persona para el desarrollo de su vida.

Entonces, si cada uno de nosotros nace ya con una vitalidad concreta que determina nuestra capacidad de superar la enfermedad, ¿cuales son los detonantes que hacen que se manifieste la tendencia o no?

Las razones por las que aparece la enfermedad en nuestra vida pueden ser infinitas. Normalmente, el detonante es un estrés o una tensión proveniente de factores como un duro trabajo físico, un abuso de tóxicos, una ruptura amorosa, una situación de tensión emocional, la preparación de una oposición, etc.  Estas situaciones nos las encontramos a menudo y debemos enfrentarlas en nuestro dia a dia.

Siempre que el organismo tiene que superar un estrés, la falta de habilidad para manejarlo se va a manifestar en una enfermedad con distintos síntomas. Estos síntomas se mostrarán de acuerdo a la predisposición de cada individuo, mostrando el camino elegido por la fuerza vital para superar esa situación manteniendo equilibrio en nuestro organismo y proteger la vida dentro de él. Para entender esto bien podemos ilustrarlo con un ejemplo práctico: el caso de una persona que sufre de migraña siempre después de enfrentarse a un conflicto. En este caso el síntoma de la migraña indica que la fuerza vital, para proteger su nivel emocional y no permitir que el sufrimiento entre más profundamente en su ser, provoca una migraña que drenará el dolor a través del cuerpo físico. O sea que, considera que es mejor para él tener una migraña que mantener rabia o rencor, por ejemplo.

Es por esta razón que la homeopatía clásica entiende los síntomas de cada persona como el lenguaje de su fuerza vital para expresar qué es lo que va mal en su vida y cuál es el obstáculo principal que le impide realizar lo que ha de realizar.

Por lo tanto, en este sistema se busca el remedio que encaja con la descripción de los síntomas tal y como los siente el paciente para acompañar a la fuerza vital en su trabajo y darle una energía extra para completar por si misma el ciclo de recuperación.

Si cuando tenemos una enfermedad ocultamos o borramos los síntomas, no sólo no sabremos cómo proceder, sino que ayudaremos a que la enfermedad entre en capas más profundas de nuestro organismo, provocando cronicidad y gravedad en nuestro estado de salud.

Si entendemos este conocimiento brevemente expuesto, nos daremos cuenta de la importancia que tienen nuestras tendencias hereditarias físicas, mentales y emocionales en el desarrollo de nuestra vida. Y a partir de ahí, podemos elegir tratarlas, de una forma u otra, para cortar la cadena y aumentar nuestro nivel de SALUD integral, por el bien de nuestros ancestros y por el futuro que viene.

Cristina Corbí

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tengas una buena experiencia como usuario. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pincha el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR